Respuesta corta
Es improbable que la IA sea la única causa de la escasez de agua por sí sola, pero los centros de datos a gran escala pueden contribuir al estrés hídrico local cuando dependen de una refrigeración que consume mucha agua o funcionan en regiones donde el agua dulce ya es limitada.
Por qué los centros de datos de IA pueden usar agua
Las cargas de trabajo de IA se ejecutan en infraestructuras informáticas densas que producen calor. Algunos centros de datos utilizan refrigeración evaporativa o por agua para mantener los servidores y aceleradores a temperaturas de funcionamiento seguras. La cantidad de agua utilizada depende en gran medida del diseño de la refrigeración y del clima local.
El contexto local importa más que las medias mundiales
El impacto de la IA sobre el agua depende en gran medida de la ubicación del centro de datos. Una instalación en una región con estrés hídrico puede crear más preocupación que una instalación similar en una zona con abundantes recursos hídricos renovables o un clima más fresco.
La IA también puede utilizar el agua indirectamente
Parte del uso del agua es indirecto. La generación de electricidad puede requerir agua, especialmente en el caso de las centrales térmicas. Cuando la IA aumenta la demanda de electricidad, parte de la huella hídrica asociada puede producirse aguas arriba, en el sistema eléctrico, en lugar de dentro del propio centro de datos.
¿Cuándo puede contribuir la IA al estrés hídrico?
La infraestructura de IA puede contribuir al estrés hídrico cuando los grandes centros de datos se concentran en regiones secas, cuando los sistemas de refrigeración consumen agua dulce, cuando la electricidad procede de una generación que consume mucha agua o cuando los informes no son lo suficientemente transparentes para que las comunidades evalúen el impacto local.
Cómo reducir el riesgo
El riesgo puede reducirse mediante una mejor selección del emplazamiento, una refrigeración más eficiente, agua regenerada, refrigeración por aire cuando proceda, fuentes de electricidad con bajo consumo de agua, informes transparentes y una planificación pública en torno a la expansión de los centros de datos. Para conocer los supuestos de medición, véase la Metodología.
